La calefacción supone el mayor gasto energético de los edificios residenciales. Con Fourdeg Heating®, los propietarios pueden reducir considerablemente estos costes y, al mismo tiempo, mejorar el confort de los inquilinos.
El reto de la calefacción doméstica
Los edificios residenciales conectados a sistemas de calefacción urbana suelen adolecer de una distribución desigual del calor, con algunos apartamentos que se sobrecalientan mientras que otros siguen estando demasiado fríos. Los métodos de control tradicionales —por lo general, una única curva de control a nivel de edificio— no pueden solucionar las diferencias a nivel de cada estancia provocadas por la orientación del edificio, la planta en la que se encuentra, la calidad del aislamiento y el comportamiento de los ocupantes.
Optimización a nivel de sala
Fourdeg este reto ofreciendo un control por habitaciones mediante termostatos inteligentes inalámbricos instalados en cada radiador. El sistema de inteligencia artificial aprende las características térmicas específicas de cada habitación y optimiza la calefacción de forma individual, evitando el exceso de calor en las habitaciones expuestas al sol y garantizando al mismo tiempo una temperatura adecuada en las zonas más sombreadas.
Resultados probados
- Un ahorro energético del 20-35 % en comparación con los sistemas convencionales de control de la calefacción
- Mayor confort: temperaturas estables en todas las habitaciones
- Menos quejas de los inquilinos por problemas con la calefacción
- Mayor valor de la propiedad gracias a la mejora de los índices de eficiencia energética
- La reducción de las emisiones de CO₂ contribuye a los objetivos de sostenibilidad
Aplicación práctica para carteras inmobiliarias
Las viviendas necesitan una solución de calefacción que se pueda instalar sin necesidad de realizar reformas importantes. Los termostatos Fourdeg para radiadores Fourdeg están diseñados para radiadores de circulación de agua, lo que permite añadir un control individual por habitación, piso a piso, sin necesidad de modificar la conexión central de calefacción urbana.
Los administradores de fincas pueden supervisar las temperaturas, detectar problemas de confort recurrentes y comparar el rendimiento energético entre los distintos edificios. De este modo, la optimización de la calefacción se convierte en un proceso cuantificable, en lugar de depender únicamente de las quejas de los inquilinos o de las visitas de ajuste manual.

«La optimización inteligente de la calefacción no consiste solo en reducir las facturas, sino en crear mejores condiciones de vida consumiendo menos energía».
