Sostenibilidad
Reducción de las emisiones de CO₂ de los edificios y la calefacción urbana
Los edificios son responsables de más del 30 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, más del doble de las producidas por todo el sector del transporte. La tecnología de calefacción inteligente ofrece una de las formas más eficaces y rentables de reducir estas emisiones.
La magnitud del problema
La calefacción de los edificios consume una enorme cantidad de energía. En los climas septentrionales, la calefacción puede representar entre el 60 % y el 70 % del consumo energético total de un edificio. Gran parte de esta energía se desperdicia debido a un control ineficaz: sobrecalentamiento, mala distribución e incapacidad para adaptarse a las condiciones cambiantes.
Cómo Fourdeg las emisiones
- Reducción directa del consumo energético: un 20-35 % menos de energía para calefacción supone, proporcionalmente, menos emisiones
- Reducción de picos: al reducir la demanda máxima se evita la puesta en marcha de las centrales de reserva que utilizan combustibles fósiles
- Integración de las energías renovables: la flexibilidad de la demanda permite un mejor aprovechamiento de las fuentes de energía renovables
- Mejora del parque inmobiliario: la calefacción inteligente mejora la eficiencia de los edificios existentes sin necesidad de costosas reformas
Impacto a gran escala
Cuando se implementa en una red de calefacción urbana, el impacto Fourdeg se multiplica. Cada edificio conectado reduce su huella de carbono, y la optimización a nivel de red mediante la gestión de la demanda reduce aún más la necesidad de recurrir a una producción de picos con altas emisiones.
Apoyo a los objetivos climáticos
Fourdeg Heating® ayuda a los propietarios de inmuebles, a los ayuntamientos y a las empresas energéticas a cumplir sus compromisos climáticos. Esta tecnología permite lograr reducciones de emisiones cuantificables y verificables que pueden incluirse en los informes de sostenibilidad y en la contabilidad de carbono.
«La energía más ecológica es la que no se consume. La calefacción inteligente elimina el desperdicio desde el origen: en cada habitación, en cada edificio».
